Para toda disciplina que requiera creación, requiere obviamente de un diseño. Esta palabra esta bien explicada etimológicamente en la definición del italiano disegno: designio, lo que está por venir, la visón de lo que vendrá.
En la mente de la persona van a comenzando a surgir ideas, que de a poco volcadas al papel, o la computadora u otro material de soporte, en forma de esquemas, bocetos, de a poco van tomando forma.
El diseño es un proceso absolutamente creativo.
Uno analiza y traza alternativas, investiga, llega a conclusiones, va notando los aciertos y los errores.
Así que participan en el diseño, la observación y el análisis, el planeamiento, el proyectar, la construcción la ejecución y evaluación.
Cuando uno diseña, busca lograr un objeto nuevo. No necesariamente original, pero si nuevo. Si no seria copiar y no diseñar.
Cuando uno diseña busca consideraciones funcionales y estéticas. A veces, el proceso del diseño no es individual, sino que requiere de más participantes. Y normalmente es una tarea intrincada, generalmente compleja, pero también dinámica.
Depende de lo que se busca diseñar, colores, volúmenes, espacios que se integren a la humanidad o al medio ambiente, que sea práctico, y básicamente que agrade. Por eso el diseño no se puede abstraer de una finalidad: que lo que se intenta hacer, produzca una retribución comercial y productiva.
Un diseñador no es necesariamente un artista. La diferencia es que el que diseña lo hace a pedido o en funcionalidad de algo especifico, solicitado por un cliente. Una artista también es un diseñador, pero piensa normalmente en un potencial usuario o cliente. Es una línea demarcatoria muy fina, y hasta cierto punto cuestionable.
El diseño esta presente en la industria, en el comercio, en lo artístico, las artes gráficas publicidad, el mercadeo, packaging, comunicación corporativa etc.
Los ordenadores son herramientas muy útiles y ha reemplazado a gran grado el diseño sobre papel. Sobre todo aplicado a lo industrial y constructivo.
Sin diseño, la vida sería un caos. Ya que todo lo que usamos lo tuvo. No lo pensamos como tal, pero sí, una persona o grupo de personas han diseñado lo que diariamente usamos.
Hoy en día ha perdido gran parte del valor que tenía en su momento, debido a la forma vana de utilizarlo para elementos de poco contenido, y frívolos.
Un buen diseño, no depende tanto de los estético, sino de lo útil y funcional
Gracias a ellos, nuestra vida es más sencilla |